jueves, 10 de enero de 2008

Gregoria, niña de 12 años, sufrió un accidente cuando era pequeña, se le atravesó una astilla en la garganta, cuando recogía leña con su abuela. Empezó a perder la voz porque tenía afectadas las cuerdas bucales. A los 7 años asumió la responsabilidad de mantener a su abuela, vendía fruta al paso del tren; se daba tiempo para asistir al colegio. Siempre estaba triste, aislada del resto de sus compañeras y profesores, a nadie le importaba lo que ella sufría, sin embargo, ella seguía adelante. Un día por llegar tarde al colegio fue castigada, terminando la jornada muy decaída. Al día siguiente retornó al colegio, en el trayecto murió a causa de un infarto. La voz de Gregoria se apagó para siempre, como quedan todos los que nacen con el peso de ser atrapados por la miseria

El estatismo nos conduce a esta miseria poniendo cada dia mas leyes(travas) que impiden a uno trabajar libremente y a vivir sometidos a un sueldo misero; la gente cree que cambiar nuestro pais es un sueño, pero no tienen en cuentra que hay una salida y es el liberalismo.

"Si pretendemos el triunfo en la gran contienda ideológica de esta época, es preciso, sobre todo, que nos percatemos exactamente de cual es nuestro credo".
F.A. Hayek

1 comentario:

Anónimo dijo...

esta muy buena esa historia lo tomare para mis exposiciones ajjajajaj..............